Silicon Valley, un ecosistema de ideas

Tras varios meses trabajando y organizando el viaje a Silicon Valley, en el que participaron 14 empresas españolas, por fin ha llegado el momento. No consistió solamente en hacer algo de turismo “geek”, sino por un lado, rodearse de gente que tiene tus mismas inquietudes, y por otro conocer un ecosistema que tiene mucho que enseñar; un ecosistema que es único en el mundo y donde han nacido algunas de las empresas tecnológicas más importantes de nuestro siglo.

Quizás lo más relevante al final sea aprender cómo hacen las cosas allí para poder coger ideas, aquello que mejor se hace en el valle y poderlo traer de vuelta a España, para ayudar en los diferentes ámbitos en los que cada uno esté metido para que las cosas evolucionen y progresen. Aprender, asimilar y luego comunicar.

Antes de comenzar, creo que es conveniente aclarar qué es exactamente Silicon Valley y dónde está situado.

Al sureste de la península de San Francisco, desde San Mateo hasta San José y Los Gatos, se encuentra la meca del mundo tecnológico SILICON VALLEY, compuesta por una multitud de pequeñas ciudades, que sin darte ni cuenta vas pasando de una a otra.

La principal calle del valle que va de norte a sur es “El camino Real”. Su origen fue la carretera que seguían los colonos y los misioneros españoles, donde establecieron sus misiones y ranchos. Estas misiones y ranchos han terminado siendo el centro de algunas de las ciudades del valle.

Es curioso, que al igual que en España te encuentras con bares en cada esquina, allí te encuentras empresas de tecnología en cada esquina. Pero, ¿cuál es el éxito de este lugar? Un ecosistema formado por una alta calidad del talento, un hub tecnológico, una gran masa crítica de emprendedores y firmas de Venture Capital (VC) hacen que sea “más fácil” emprender que en otros lugares del mundo. Pero, la otra cara de la moneda es la competencia tan grande que existe.

El Valle es un ecosistema de ideas. Tú llegas allí con tu idea y la gente inmediatamente te dirá si vale o no vale.

¿Qué es lo que más me llamó la atención de este ecosistema?

1.- Las decisiones de inversión en un proyecto se toman en apenas un par reuniones: conseguir la primera es muy difícil, por lo que es muy importante tener una buena red de contactos. La primera reunión es con un socio. Si se logra avanzar, la segunda es con dos socios y un experto de la industria en cuestión. Y luego sólo queda la etapa final, conocida como “Monday meeting”, llamada así porque tradicionalmente todos los fondos las realizan ese día de la semana.

Con una presentación en power point de 30-40 diapositivas y en 45 minutos, da comienzo tu actuación; casi se convierte en una actuación de Hollywood, donde debes presentar tu proyecto y comenzarán a hacerte preguntas. Al final el equipo de VC se retirará y tras unas deliberaciones te dirán si pasas o no a la siguiente ronda.

2.- La respuesta es rápida: La decisión te la comunican de forma directa y sin rodeos, de esta forma nadie pierde el tiempo, ya que éste es muy valioso. No hay lazos emocionales, a la hora de tomar una decisión.

3.- Lo importante no es la tasa de retorno o la cantidad de dinero que levantes, eso está más enfocado para los private equity.  En esta primera etapa lo más importante es saber si la idea tiene sentido y, sobre todo, si el equipo tiene todo lo necesario para ganar.

4.- Los inversores quieren grandes ideas, ideas que puedan tener un gran potencial y que se puedan convertir en lo que coloquialment e se llama una empresa Unicornio. Para saber si has dado en el clavo con la idea, es importante que preguntes, y no a tus amigos sino a extraños, y la mejor estrategia que aconsejan es ir a los eventos que se organizan para las start-ups.

5.- Las referencias que ofrecen las start-ups son cotejadas y  tienen mucho peso a la hora de apostar.

6.- Los Contactos son realmente lo más importante de Silicon Valley. Las personas que allí puedas conocer.  A esto hay que añadir, las relaciones que puedes tener con otros emprendedores, inversionistas y mentores, los recursos logísticos, de asesoría legal y materiales, que permitirán al emprendedor desarrollar más rápidamente su start-up. Hay que tener en cuenta, que esos primeros contactos se pueden convertir en el primer cliente.

 7.-  Son optimistas por naturaleza. Optimistas hacia ellos mismos y hacia los demás. Creen en su proyecto, en su idea con un gran entusiasmo, casi exagerado.  Pero esa fuerza es la que les hace seguir adelante y nunca decaer.

8.-  El famoso miedo al fracaso. En España, le tenemos pavor, pero en Silicon Valley han sabido ponerlo a su favor y sacarle el máximo provecho. Al igual que ponen en valor sus éxitos, también lo hacen con el fracaso.

Fracaso

9.- Compartir. Tampoco tenemos cultura de compartir. En Silicon Valley, se comparte el conocimiento y aquello que no se comparte es porque no es relevante. Compartes, porque es una forma de devolver a la sociedad lo que ésta te ha dado.

10.- La innovación y la creatividad están en el ADN del Valle (Hack Day). Las propias empresas fomentan la creatividad entre sus empleados. Por ejemplo, los trabajadores de Google dedican un 20% de su tiempo a participar en algún proyecto de su elección. Es una forma de hacer que los empleados se sientan parte activa de la empresa.

Se quedan muchas cosas en el tintero, como por ejemplo: si quieres establecerte en Silicon Valley tienes que ser una empresa américa y analizando los costes de montar una empresa allí, te das cuenta de que no es tan barato como parece, ni tan rápido como se dice. Por otro lado, no hay ayudas gubernamentales, aquí las cosas se hacen a pulmón. Si un emprendedor no apuesta con su propio patrimonio ¿quién va a apostar por él?.

Lo que debemos aprender de este viaje, es el entusiasmo con el que viven sus proyectos, la ilusión que ponen en sus ideas y las ganas de fracasar que se convertirán en éxitos. Pero, además de entusiasmo, lo más importante, más que la propia idea es el equipo. Las ideas pueden surgir y morir, pero un buen equipo no es fácil de conseguir, hay que mimarlo y apostar por él.

 

Beatriz De Esteban
Directora de Proyectos en SEGITTUR. Licenciada en Ciencias Económicas. Master en Relaciones Internacionales por el Grupo Vivendi y Dirección Comercial y Marketing.
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