La innovación en turismo en 10 pasos

Lo primero que debemos tener en cuenta es saber qué es la innovación. Todo el mundo habla de innovar, las empresas nos dicen que son innovadoras, pero ¿realmente qué es la innovación?. Amén de muchas definiciones que existen, y como lo mas simple suele ser lo mas acertado, podemos afirmar que innovación es todo cambio basado en el conocimiento que genera valor, es decir: Innovación es generar o encontrar ideas, seleccionarlas, implementarlas y comercializarlas.

Las ideas pueden referirse a desarrollar o bien mejorar un nuevo producto, servicio o proceso, como decía J. Schumpeter  allá en el siglo pasado “La innovación como motor del desarrollo económico en un sistema capitalista, supone un proceso dinámico de “destrucción creativa” en el cual las nuevas tecnologías sustituyen a las antiguas”.

Si queremos innovar es necesario o al menos recomendable que demos estos 10 pasos que nos colocarán en la senda de  generar productos y servicios innovadores:

  1. Para poder convertir las ideas en valor debemos observar nuestro entorno y activar un sistema de observación de lo que ocurre tanto dentro de nuestra empresa como fuera de ella. Hay que buscar la creatividad en los resultados de nuestras actuaciones, en definitiva volver a observar el mundo con curiosidad.
  1. Debemos convertir las ideas que tenemos en valor hacia nuestros clientes, es evidente la dificultad que ello conlleva. Para conseguirlo es fundamental que nos pongamos en sus zapatos.

zapatos

  1. Es fundamental que lo que hagamos sea válido para nuestro cliente, conocer qué es lo que tiene verdadero valor para el, cómo quiere adquirir ese producto, cómo quiere que funcione, qué riesgo tendrá si lo usa, etc.
  1. Hay que ir mas allá de nuestro entorno, salir de nuestra zona de confort, y buscar a través de nuestro conocimiento -qué sabemos hacer y en lo qué somos buenos- salir a buscar esos nuevos productos que fidelizarán a nuestros clientes o nos traerán nuevos, y si la cosa no va bien nos volvemos a nuestra zona segura y buscamos de nuevo. Hay que intentar sentirse cómodo en la zona de no confort.

zona confort

  1. La innovación se debe producir no solo en el producto final, si no en toda la cadena de valor. Podremos innovar en cómo distribuimos, cómo comercializamos, cómo producimos, cómo compramos, cómo nos compran, cómo gestionamos los recursos, cómo nos ven, etc…. No debemos fijar nuestro foco en ser solo innovadores en productos o servicios.
  1. Es fundamental que exista una relación y comunicación entre las personas que diseñan con las que venden, con las que lo distribuyen, con las que tienen el contacto con el cliente, etc…..e incluso con nuestros competidores Debemos conseguir trabajar en red y ver la colaboración y la co-creación como ventajas competitivas. Somos lo que somos gracias a la colaboración.
  1. La actitud debe ser abierta, intentar pensar de forma distinta, dar un paso atrás, observar y pensar cómo mejorar la vida de las personas. Ver las cosas de otra manera. Intentar involucrar experiencias de otros sectores hacia el nuestro, adaptar soluciones existentes en otros ámbitos para resolver problemáticas de nuestros clientes. Y tener en cuenta que el valor que demos a nuestros productos o servicios no tiene porque ser puramente económico. Guy Kawasaki evangelista de Apple dice que ellos hacen productos pensando en mejorar el mundo y ayudar a las personas.
  1. Busquemos oportunidades de innovar pensando realmente en lo que necesitan nuestros clientes. No tenemos que dar un exceso de posibilidades en los servicios a menos que nuestros clientes lo quieran, nos debemos ajustar a sus necesidades reales, a lo que estarían dispuestos a darnos a cambio, ni mas ni menos. Pensemos que tenemos clientes de todo tipo. No generemos servicios en los que tengamos clientes “infraservidos o supraservidos”.
  1. La innovación no es investigación básica, no es un laboratorio de batas blancas, debemos encontrar la aplicación de la investigación existente en torno al valor que esta genera para nuestros clientes, y que nos da una solución a problemas concretos.
  1. Y por último, lo mas importante, POR QUÉ NO?. Si se nos presenta una idea para desarrollar, pensemos siempre ¿Por qué no? en lugar de ¿Por qué?. No esperemos tampoco la idea perfecta, ya que mientras la esperamos alguien lo hará por nosotros.

En resumen, todo está por hacer y podemos hacerlo, y como dijo Alan Kay, profesor MIT  “La mejor forma de predecir el futuro es inventándolo” , y la innovación nos echará una mano para ayudar a las personas y mejorar la calidad de vida de nuestros clientes.

Luis Javier Gadea
Gerente de I+D+i de SEGITTUR. De formación ingeniero y Programa Superior de Dirección de Empresas Turísticas del IE Business School.
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